Temas
- Epithalame
- Baboon’s Blood
- Petite Messe a l’Usage des Pharmaciens – Offertoire
- Petite Messe a l’Usage des Pharmaciens – Kyrie
- A Drum, a Drum
- Petite Messe a l’Usage des Pharmaciens - Introit
- Unsex Me Here
Integrantes
- Patricia Dallio: piano, sintetizadores
- Gerard Hourbette: violin, viola, piano, sintetizadores, percusion
- Andre Mergenthaler: cello, saxo alto, voz
- Thierry Zaboitzeff: cello, bajo, sintetizadores, voz, efectos, percusion
No son muchos los discos de Art Zoyd que tengo en mi coleccion, pero si
puedo asegurar - con las limitaciones de mis conocimientos sobre este
impresionante ensamble frances - que “Berlin” puede conformar una oportuna
via de entrada para todos aquellos que quieran investigar en la oferta
musical de este exponente de la vertiente RIO mas fuertemente enraizada en
la camara vanguardista. Se trata de un disco que juega mucho a lo siniestro
y lo enigmatico, mas oscuro que “Le nariage du Ciel et de l’Enfer” (que para
muchos conocedores es una de sus obras cumbre), pero tambien es verdad que
el nivel de fastuosidad de “Berlin” resulta un poco menos opresivo en
comparacion. Sin caer nunca en la accesibilidad (algo que sus propios
patrones esteticos, tan exigentes como son, les impide hacer), el sonido
desplegado en este disco resulta menos tumultuoso debido a su empleo menos
intenso de orquestaciones y la presencia menor de recursos percusivos. Por
otra parte, cabe señalar que el tenor general de “Berlin” es el de crear
constantemente una ambientacion sombria, como si hubiera un permanente olor
a peligro en el aire; ello redunda positivamente en la ingeniosa
conservacion de un aura sumamente perturbadora, algo que siempre da reditos
a la hora de exponer desafiantes ideas disonantes y texturas minimalistas en
el repertorio.
El disco comienza con ‘Epithalame’, una pieza de 20 minutos de duracion cuya
primera mitad se debate entre el protagonismo de las secuencias armonicas de
sintetizador y el piano de cola. En el primer caso, la tension del momento
queda puntuada eficazmente por los contrapuntos que las cuerdas emiten
frente a las bases armonicas sintetizadas; en el segundo, la atmosfera
resulta mas frontalmente languida, aunque no por ello reposada, pues la
tension parece solo medio adormecida y dispuesta a volver a despertar en
cualquier momento. Al llegar al minuto 11, el tratamiento orquestal empieza
a hacerse mas obvio, elaborando sutil pero consistentemente el trayecto
hacia un climax gotico que se inicia en el minuto 13, donde le organo y las
percusiones asumen un reto impactante. Una vez terminado este climax, el
piano y los sonidos sintetizados de arpa asumen el rol principal para crear
una ambientacion mas eterea, antes de que el motivo inicial sea retomado
para la coda. Los amantes del progresivo experimental (no exclusivamente el
RIO) sin duda quedaran encantados con este poderoso tema de entrada, y debo
personalmente admitir que a mi me parece la pieza mas lograda del disco.
Pero no por ello vamos a desmerecer al repertorio restante, pues el nivel de
ingenio y calidad interpretativa de estos musicos mantiene un norte muy alto
a punta de clase absoluta. Las dos primeras secciones de ‘Petite Messe a
l’Usage des Pharmaciens’ vienen a continuacion. Para la seccion del
Ofertorio, el cuarteto se pone a explorar el uso en forma libre de texturas
de sintetizador, mientras que para la Seccion del Kyrie mantiene una
estructura mas articulada, aunque no por ello menos perturbadora: de hecho,
la forma en que el saxo y el violin irrumpen sobre el motivo basico de piano
y sintetizador es inquietante y delirante. Aunque para inquietante y
delirante, que mejor que ‘A Drum, a Drum’, la otra pieza larga de este disco
(tambien dura 20 minutos mas segundos). No se si estare condicionado por el
titulo de este tema, pero ciertamente lo encuentro bastante tribal, o en
todo caso, como una mezcla entre lo tribal y lo marcial, portando el clima
de violencia propia de una caceria y/o un campo de batalla. La manera en que
los ornamentos percusivos y los canticos ritualisticos marcan la cadencia de
buena parte de este tema es impactante, asi como la tension creada al alimon
por la seccion de cuerdas, saxo y contrapuntos de teclado a traves de la
secuencia de secciones que se van sucediendo sin lugar para descanso. De
manera anecdotica cabe señalar la presencia de un motivo breve bastante
simpatico en el minuto 14, un tanto carnavalesco – se hace bastante
divertido... dentro de lo divertido que puede ser un grupo tan “cruelmente”
cerebral como AZ. Tras la conclusion de este tema viene la Introit de
‘Petite Messe’ (algo raro, pero bueno, este grupo no estuvo hecho para hacer
las cosas segun la norma...), una seccion densa que porta una naturaleza
gotica marcada por el uso de sonidos de organo y una coral sampleada:
solemne y aterradora a la vez. El tema de cierre es ‘Unsex Me Here’, el
cual, a pesar de las connotaciones carnalmente desafiantes del titulo,
resulta ser una pieza eterea y relajante (tan relajante como AZ pueda llegar
a ser).
En suma, tenemos aqui una obra maestra de una de las vertientes mas
radicales y hermeticas del progresivo: el hecho de que “Berlin” fuera
concebido y grabado poco despues de la mitad de los 80s muestra que el
genero progresivo aun era capaz de generar obras valiosas tras los 70s,
aunque fuera desde los margenes del negocio musical establecido.
Cesar Mendoza
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